Huamachuco.
Mientras la preocupación por los problemas que atraviesa el complejo
arqueológico de Markahuamachuco crece y traspasa las fronteras del país,
comuneros de la zona realizan trabajos de prevención para disminuir el
impacto.
Los trabajos se desarrollan en las zonas de riesgo, pero se acentúan en
el sector Las Monjas, donde la arquitectura -a duras penas- se mantiene
en pie.
Especialistas en restauración del Instituto Nacional de Cultura (INC) La
Libertad, la Municipalidad Provincial y pobladores de Markahuamachuco
terminaron la restauración del muro perimétrico de Las Monjas que sufrió
un enorme forado a causa de las lluvias y el paso de los años.
En el interior se renovaron las maderas de los apuntalamientos que
sostienen los muros y se logró reconstruir algunos muros.
Los comuneros, quienes han aprendido la técnica de construcción de
piedra, barro y pachillas, característica de los antiguos Wamachukos,
despliegan intenso trabajo.
EL LIBRO DE VISITAS
La urgente restauración y puesta en valor del complejo arqueológico es
el pedido principal de los visitantes, tanto nacionales como
extranjeros, a las autoridades de Huamachuco.
Así consta en el libro de visitas que manejan los comuneros de
Markahuamachuco.
El 80 por ciento pide al alcalde provincial, Héctor Rodríguez Barboza,
que haga algo. “Usted que ha demostrado que sabe pedir traiga dinero
para Markahuamachuco”.
En este sentido, el burgomaestre exhortó a las autoridades competentes a
no poner más trabas y a desarrollar un proyecto a largo plazo.
“La Municipalidad elaboró un perfil técnico y en agosto se hicieron
algunos arreglos. Además, invitamos al viceministro de Turismo, Ramiro
Salas, con quien firmamos un pacto para poner en valor el complejo
sumando esfuerzos”, explicó. Vamos a ponerlo al servicio del turismo con
un trabajo de señalización, para evitar la invasión de la gente y
destruya las construcciones –detalló el burgomaestre-. Estamos
integrando a los comuneros de Markahuamachuco –agregó- para que sean
ellos mismos con su mano de obra quienes mejoren la infraestructura,
generen una cultura de turismo y a futuro brinden servicios de
restaurante, alojamiento, guías y otros servicios.
La Ley 17889 que crea el conjunto de desarrollo turístico grava un
impuesto al turista de 15 dólares por boleto aéreo. Esto ha generado un
fondo intangible de desarrollo turístico ascendente a un millón 700 mil
soles. Dinero que piden sea invertido en Markahuamachuco.
“No podemos seguir poniendo tablas para evitar el derrumbe de los muros.
Necesitamos la puesta en valor de Markahuamachuco y a ello deben sumarse
las empresas como Backus, Barrick, Cambior y otras empresas”, sostuvo
Rodríguez.
Asimismo sugiere “amarrar” el mito de la ciudadela El Dorado en el Gran
Pajatén con todo un proyecto integral que empezaría con Trujillo - Alto
Chicama - Gran Pajatén- Yanacocha en el que se generen servicios conexos
al turismo como la fabricación de orfebrería.
LOS RESPONSABLES
Don Juan Peña, uno de los campesinos que trabaja en la restauración
cuenta que tiene algo de sus ancestros. “A mí me enseñó mi tío a
construir con piedra”.
Oscar Fuentes Silva, director de la Unidad Municipal de Desarrollo
Económico, comentó que existe confianza que los comuneros con
autorización y supervisión de expertos en restauración del INC avancen
en el proceso de restauración.
Anunció que el siguiente paso será la señalización de la zona habilitada
al turismo, esto irá de la mano con la rehabilitación de la vía de
acceso al complejo arqueológico.
Por su parte, Raúl Paredes, arquitecto encargado de la restauración del
complejo, señaló que en el sector Las Monjas se realizan nuevos
apuntalamientos, porque los realizados hace seis años ya cumplieron su
ciclo. “Así evitaremos que los muros colapsen por efecto de las
lluvias”, expresó.
05
de Diciembre del 2005 - Diario “La Industria” Trujillo-Perù
