Nació en el Distrito de Paccho, Provincia de Chancay,
Departamento de Lima, el 19 de Noviembre de 1883, hijo póstumo del Heroe
de Huamachuco: Coronel Leoncio Prado Gutiérrez y de Paula Pacheco; a la
edad de 6 años fue llamado junto a su abuela paterna, doña María
Avelina Gutiérrez, para ser educado e instruido con el estipendio que
el Estado, le pagaba, por los servicios prestados a la Patria, por el
Coronel Prado. La precariedad económica obligaba a la abuela a coser
encargos, en un altillo de Lima, tenían que poner periódicos en las
patas de la máquina para que no protestaren los inquilinos de los
pisos inferiores, por la bulla que se producía al coser.
Estudia en el Colegio “Guadalupe”, para luego dedicarse
a la Construcción Civil, llegando a edificar varios inmuebles en
Miraflores, que hasta hoy existen dos en la calle Schell, con el
estilo de la época , hechos de caña y barro .
En éstos años de su vida, la abuela le relata escenas
inéditas de la niñez de su padre Leoncio Prado Gutierrez, su hijo
único. Como aquella que conjuntamente con sus hermanos, de padre, Grocio
y Justo, tenían que ver a su progenitor: Don Mariano Ignacio Prado, a
escondidas de su demás familiares, esperándole detrás de las esquinas
para poder hablar con él. Asumiendo el estoico sufrimiento de la
abuela al contarle el episodio del sepelio de su hijo, en Lima, cuando
ella hizo llegar su humilde ofrenda floral, impregnada con todo el
dolor y el amor de madre, adornada con una cinta peruana donde puso: "M.
Avelina Gutiérrez a su hijo Leoncio Prado”, la familia Prado Ugarteche,
arrancaron la cinta y juntamente con las flores, la tiraron en un
rincón. Es la misma, que hoy después de más de cien años, fue donada por
sus hijos, al cumplir los cien años del fusilamiento del Héroe de
Huamachuco, juntamente con cartas familiares, fotos y otros documentos
y se conserva en el Museo del Colegio Militar “Leoncio Prado” de Lima.
En 1910, Leoncio Prado Pacheco se enrola como soldado
voluntario, cuando se produce el conflicto con el Ecuador, llegando
hasta la frontera del vecino país.
En 1914, empieza su vida política, como Subprefecto de
Chosica.
Fue uno de los primeros pobladores de Pucusana,
compuesto en aquel entonces de humildes pescadores artesanales, les
organizó y dirigió; estos buenos hombres de mar le demostraron su cariño
obsequiándole un terreno sobre un promontorio, en donde construye una
casa que hasta ahora es propiedad de uno de sus nietos y una de las
calles del Balneario lleva su nombre.
En Julio de 1916, llega por primera vez a Huamachuco;
es en ese mismo momento en que adopta a esta bendita tierra como suya, la
tierra que cubriera como un sudario piadoso el cuerpo lacerado de su
padre. De aquí, hacia adelante dedicará todo su esfuerzo, su tiempo,
su vida a luchar y buscar el bienestar y adelanto de su amada patria
chica.
De 1916 a 1918 es Subprefecto de Huamachuco
De 1918 a 1919 es Subprefecto de Trujillo
De 1930 a 1932 Subprefecto de Huamachuco
De 1943 a 1946 Inspector-Visitador Regional de Trabajo
de Huamachuco y Pataz.
De 1956 a 1061 Subprefecto de Huamachuco.
Ejerció la Alcaldía Provincial en tres periodos, siempre
procurando buscar el adelanto de éste pueblo.
Llego a tener 7 hijos: Avelina, Francisca, Pedro,
Humberto, Eugenia, Naya e Isabel.
Entre otras acciones y obras tenemos:
·
Fundo la Biblioteca Pública “Abelardo
Gamarra” en 1917.
·
Fue Director de la Beneficencia Pública de
Huamachuco en dos oportunidades.
·
Fundador del Centro Artesanal “Nuestra
Señora de la Alta Gracia”, hoy Centro Educativo Ocupacional.
·
Pionero y Promotor de la Carretera de
Penetración a la Selva del Pajatén: Salaverry- Huamachuco-Juanjuí.

·
Fundador del Refectorio Escolar
“Florencia de Mora” que sólo en el año 1941 dio 26,980 desayunos
escolares a niños menesterosos.
·
Ardiente defensor de la Memoria y obra de
doña Florencia de Mora de Sandoval y del Tribuno de la República y
Padre de la Patria don José Faustino Sánchez Carrión.
·
Propulsor de una campaña para recaudar
fondos para erigir el monumento a Sánchez Carrión, en ésta recaudación
cooperaron muchas Municipalidades de diferentes partes del país llegando
a recaudarse la suma de aproximadamente 16,000 soles de oro,
depositados en una cuenta intangible en el Banco Latino.
·
Diseñó
los dibujos geométricos que aún adornan el piso de nuestra plaza de
Armas
·
Obsequió las dos reliquias que rescatara
don Abelardo Gamarra, “El Tunante”, su padrino y amigo personal, le
entregará, por ser hijo del Héroe de Huamachuco, como un legado sagrado:
Una banderola al Colegio San Nicolás, que en algún momento se hizo de
ella un trapo para limpiar la mesa del director y limpiar las plumas de
escribir de aquel entonces, por lo que don Leoncio Prado, años después,
al descubrir tamaña afrenta la quemó en el patio principal del plantel
ante la ignorancia e ingratitud de su plana docente de ese entonces. La
otra es una bandera peruana, cosida a mano, que flameara en la Batalla
de Huamachuco, la obsequia a la Beneficencia Pública de Huamachuco, aún
se conserva en el salón de Personajes Ilustres. En dicha bandera se
nota, en diferentes parte manchas de sangre de los heroicos soldados
peruanos y esta atravesada por balas.
·
Colaborador con datos importantes sobre
Leoncio Prado Gutiérrez, José Faustino Sánchez Carrión y César Vallejo,
con los historiadores: Raúl Porras Barrenechea, Esteban Pavletich y
Luis Humberto Delgado.
·
Muere el 11 de octubre de 1973, en
Huamachuco, cumpliéndose así su gran deseo de morir donde muriera su
padre.
Esta
es a grandes rasgos la figura de don Leoncio Prado Pacheco, hombre
justo, autoridad modelo, que nunca quebrantó
sus ideales de justicia social, libertad y honestidad, aún a costa
de su propio bienestar.
Hacer click en cada imàgen para engrandecer
Agradecemos de manera especial a la Sra. Naya
Prado y a Lucio Flores por habernos enviado el presente
artìculo, como tambièn a la biblioteca de la Beneficencia
Pùblica de Huamachuco.
Fotos: Archivo Familia Prado
