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CLODOMIRO MAGNO GUEVARA

El 2 de junio de 1951,
algo màs de un cuarto de siglo, en el Hospital Dos de Mayo de Lima, se
extinguiò la presencia fìsica de CLOMAGGUE (seudònimo de
Clodomiro Magno Guevara), poeta peruano nacido en Huamachuco, donde
tambièn nacieron Sànchez Carriòn, Abelardo Gamarra, Ciro Alegrìa y Cèsar
Vallejo (en 1892, cuando Santiago de Chuco era distrito de la provincia
de Huamachuco). Lejos del terruño, Clomaggue vio eclipsarse la ùltima
esperanza azul de su existencia, anegàndose el espìritu con angustias de
pobreza y lejanìa. Y es que el destino quiso arrancarlo del lar nativo
para darle como tumba el mismo retazo de la Patria que sirviera de lecho
funerario a dos comprovincianos suyos: El Solitario de Sayàn y el
Tunante. Clomaggue, en su trànsito vital, sufriò la buida malancolìa de
morir en tierra lejana, distante de la querencia. Asì lo expresa en
estos versos transidos de nostàlgico presentimiento:
" ¿Y ya no mirarè mi pueblo
alegre
con sus rojos tejados y sus calles
calzadas con los cantos de los
rìos?
¿Y ya no
verè màs mi casa triste
que me dio su tibieza como un
nido,
cuando junto vivì a mi viejecita
que se fue en una tarde azul de
agosto?
¿Quièn
lo sabe, oh, mi amada querencia?
A la larga, tal vez ni mis cenizas
devueltas te seràn para que
duerman
a la sombra del zarzo y las
mostazas
de mi viejo y ruinoso camposanto"
Fallecido en la madurez de su
creaciòn literaria, Clomaggue fue uno de los poetas menos publicitados,
de aquellos a quienes el oficialismo de la crìtica ignora o desdeña,
condenàndolos al anonimato o al ostracismo. Sin embargo, su obra poètica
lo coloca entre los valores autènticos de la poesìa peruana
contemporànea. Por eso cuando se haga el balance de nuestra lìrica, sin
marginaciones de capilla polìtica, social o literaria, èl ocuparà sitial
preferente, distinguièndose como expresador singular del escenario
andino y de la vida provinciana. Su obra èdita e inèdita, en la
perspectiva del tiempo reclama ya una visiòn integral y orgànica de su
mensaje poètico, examinando en èste el contenido nativista, la temàtica
vernacular y el significado afirmativo de su regionalismo literario. Por
ahora -y a manera de homenaje pòstumo- diremos que de los mèritos que
contribuyen a enaltecer su recuerdo destàquese el haber conjugado con
sinceridad, valentìa y entereza la actitud del ciudadano con la pluma
del poeta, sirviendo con una y otra a un ideal de belleza humana y de
redenciòn social. Asì lo proclaman sus versos acuñados en la pujanza
indeclinable de su militancia polìtica e impregnados de autoctonìa y de
sabor de querencia. Creò su poemario metiendo en èl toda su sangre, pero
sangre que hervìa en su corazòn de artista y combatiente tal como lo
revela en esta sentida estrofa:
"Hierve siempre la sangre en el
tintero,
para luego escaparse a borbotones
por el acero de una pluma de ave".

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